Ya estamos en el 2010. Y solo puedo decir, que estas vacaciones se me han pasado volando. No me he enterado. Entre trabajar, trabajar y trabajar...para pagar el seguro, y poder ir a Paris, no he tenido a penas tiempo de descansar. Al final, en diciembre aprobé dos asignaturas como aveciné en mi última publicación. Así que podré ampliar matricula, y así encaminar más mi carrera de tortuguita.

Ya estoy más relajada, después de esos meses sin parar para aprobar asignaturas, he aprendido: que esforzándome y concentrándome puedo conseguirlo. Sólo tengo que centrarme. Y hacer en cada momento lo preciso. Si como, como. Si estudio, estudio. Y si me divierto me divierto. Pero todo en su orden. Nada de mezclarlo. Que al final no se aprovecha igual.

El mes de diciembre estuvo completito. Me empezó a molestar la espalda, cada vez más. Y al final resulto que tengo desviación en la columna (Si ya se, como el 80% de la población). Pero es que me duele, y me siento limitada. Luego un día me robaron el portátil en la facultad. Vale que lo perdiera unos instantes de vista, pero...fue sólo un momento. Y lo robaron. ‘Flipante'. Ojala se le haya caído de la mano y se reventará contra el suelo. O mejor que el tipo le diera una sobredosis al meterse mierda, después de robarme mi viejo portátil con todos mis archivos personales y profesionales. Hijo de .... Bueno, pero eso ya pasó. Ahora tengo uno nuevo, y una nueva experiencia.

Estas fiestas han tenido un poco de todo. Almuerzos y cenas familiares, paseos por el centro,  desayuno con las amigas, y cenas también, ver pelis en la cama calentita, que mi coche se quede sin batería y me deje tirada en el pisa, y mucho estrés para comprar regalos con poco dinero. Ainsss! Que jaleo esto de la navidad.
Luego no puedo olvidar el espectáculo que presenciamos mis niñas y yo en una tienda de mi barrio. Dos personajes sin educación, de una etnia bastante popular por sus jaleos se pusieron a gritarse y a amenazarse en medio de todo el mundo. ¡Qué cague! Tuvieron que cerrar la tienda con nosotras dentro, porque la pelea se les iba de las manos y hasta sacaron una navaja. ¡Qué agobio! Pero al final, llego la policía, y salimos por patas. ¡Fue todo un show!

Por último comentar que los S.S.M.M. los Reyes Magos, se han portado muy bien. Me han traído: unas botas, un bolso, una gorra de lana negra, el juego "Hotel, Las Vegas", y dinerito (que falta me hace para pagar el seguro de mi saxo). Como yo soy buena se portan bien conmigo.

Bueno, espero que ha vosotros también os hayan traído muchas cositas. La mayoría no sois muy malotes. Ahora toca volver a la rutina: Estudiar, trabajar, quedar con mi gente cada vez que pueda y darle muchos besitos a mi ‘neno'. Al fin y al cabo si se intenta, todo llega a buen final, aunque no sea a la primera.

Feliz año 2010. Os deseo que os traiga paz y verdad, rotundas palabras, astucia, cariño, unos zapatos preciosos, un poco de aprendizaje de la vida, que conozcáis un lugar especial, esas charlas con las amigos de siempre que salen del corazón, que hagáis el amor por lo menos una vez  a la semana y que la sonrisa nunca se aleje de vuestro rostro.

Ahhh! Y se me olvidaba. Solo os pido una cosa para este año (y todos los venideros) que me llaméis cada vez que necesitéis a una amiga. Mi móvil esta el 99% del tiempo conectado. Y no soy bruja. Bueno,...vale. Soy una bruja, pero no tengo todos los poderes. No puedo saber si necesitais en un momento preciso.

¡Cuidaros!