Llegaremos a tiempo
El tiempo es algo tan necesario que no lo valoramos hasta que lo perdemos. Unas veces es importante por la diferencia que marca, otras por lo que podemos hacer con él y otras por lo que cambia la vida en unos minutos.
El tiempo es la diferencia que marca con respecto al dolor, al amor, a las costumbres, ... ese tiempo que hace que nos valoremos como personas. Y nos hace saber que queremos en la vida y que no. Es tiempo que te planta delante de un espejo y dice: "esta soy yo, y no pienso cambiar". El tiempo que hace que te sientas bien al lado de alguien. Ese tiempo que hace que la vida continúe dejando atrás lo pasado. Ese que te hace decir: "así quiero mi vida". El que adjudica las propiedades privadas.
Hay otro tiempo muy importante: El tiempo del día a día. Ese tiempo de corro, que no me da tiempo. Ese de tengo que hacer mil cosas y no me da tiempo de todo. El tiempo que te absorbe entre las mil cosas que hay en tu vida y te atrapa en medio de tres agujas y una esfera. El ir a clase, estudiar, ir al gimnasio. El de quedar con tus amigos, cenar con ellos, tomar un café, ver a mi neno (y darle besos), el de mandarle sms a los amigos. El de aprovecho y me quedo estudiando en la facultad, el tiempo de no me da tiempo a quedar con todos. El tiempo de necesito descansar un poco. El tiempo que hace que la vida tenga adrenalina.
Y ese otro tiempo que te cambia la vida en unos instantes. Que te hace feliz, o te llena de tristeza, o simplemente te deja un gran vacío. Ese tiempo es el de las cosas importantes, el que te cambia el semblante...ese tiempo que nos cambia la vida a todos. Ese tiempo en el que alguien dice "yo tengo que contárselo ya". Ese tiempo en el que sabes si es rosa o azul. Ese momento en que todo va bien. Ese tiempo en el que cada llamada te acelera el corazón. Ese tiempo en el que los latidos de un corazón dejan de sonar en un instante. Ese momento que todos vivimos y que nunca olvidaremos.
Yo he vivido esos tiempos, últimamente. Esos tiempos que nos acompañas día a día, nos hacen madurar y nos cambian la vida. Tenemos que aprender a vivir con ellos, aunque a veces sean una putada, aunque duelan. Esos tiempos que te golpean por lo imprevisto. Nunca pensé que echaría de menos la rutina. Y desde entonces nunca la echaré de menos. Quizás esos tiempos se complementen. Seguramente entre ellos encuentran su equilibrio. Tendremos que encontrar nosotros el nuestro, a ver si así conseguimos llegar a tiempo... ¿para qué? Esa respuesta está en vuestro interior.
