Hace cosa de unas semanas vi una película donde una mujer cansada de los hombres se dedicaba a salir con todos y a ano tomarse a ninguno en serio. Se divertía, disfrutaba un poco de casa y después seguía con su vida. Es la típica comedia romántica que termina con final feliz. ¿Sabéis una cosa? Eso no es tan fácil. O quizás sea que yo necesito sentir. Ahora me siento en un limbo de sentimientos y me siento perdida. ¿Qué es lo que se siente cuando no se siente nada? Creo que prefiero sentir dolor, ilusión, seducción, picardía, calor, frío, dolor,... yo soy de ese tipo de personas que necesita sentir para funcionar. Si me enfado funciono a mil revoluciones por minuto, si me duele el corazón lucho para salir de ahí, y cuando me enamoro…mi efectividad alcanza límite inexorables. Y eso es lo que necesito…sentir. Necesito un cambio y gracias a mi incondicional impaciencia no soy capaz de esperarlo tranquila. Quizás no tenga remedio o simplemente el limbo me ahoga. Hace que no pueda respirar y no tenga fuerzas para conseguir mis metas (no sueños). Los sueños los consigo día a día.

Mi amiga de batalla me dice que el mundo debería temerme, que valla descarada es esa en la que me estoy convirtiendo. Que tengo mucho peligro, que soy de las que no ladrán, pero muerde. Pero día a día pierdo mis fuerzas, necesito juego, necesito nuevas ilusiones y nuevos sueños. Necesito un poco de lo que quiero y mucho de lo que no tengo. Estoy que no puedo conmigo misma, que no me reconozco. Estoy en pleno cambio y me da miedo perderme por el camino o equivocarme en algún juicio. Siento que ya no soy tan niña y me da miedo. Me da miedo de dejar de ser lo que siempre he sido, porque estoy consiguiendo ser lo que siempre he querido. ¿Irónico, no?
Necesito un cambio ya, una nueva ilusión. Y la deseo ya… Una vez me dijeron que cuidado con lo que deseaba que podía conseguirlo (y siempre lo consigo)… Pues me arriesgo: Lo deseo !