La vida es un juego. Si fuera de cartas, sería el póker. Todo el mundo empieza sin saber jugar, y al final sabe las reglas del juego. Pero eso no es lo importante. Lo importante en el póker es saber calar a las persona. Hay que saber que cartas tienen, cual es su jugada, que están dispuestos a apostar y como se enfrentan al juego. Como en la vida. Sabemos como va la vida, sabemos jugar algunas buenas partidas y hasta contra cartas. Pero debemos tener cuidado de no ser transparentes, ni siquiera un poco predecibles. No podemos levantan las cartas, ni pretender que nuestros contrincantes las levanten. Siempre harán la jugada más apropiada a su fin. Pero igual que en el póquer, por muy bien que juegues, la suerte también influye y a veces decidirá si ganas o pierdes. ¿Entonces es suerte, es astucia? Yo diría que un tanto de ambas; puedes tener la suerte de que te toquen las mejores cartas, y sin embargo las pierdes por una mala jugada; O tocarte una cartas pésimas y sacarles todo su fruto. Hay que tener templanza, tener paciencia y no jugar por el premio, sino por la satisfacción de ganar. Pero si en una partida de póker tienes compasión, no puedes ganar. O te importa el triunfo o te importan los jugadores. No se puede hacer dos cosas a la suerte. Se puede hacer trampas, pero así solo acumularas riquezas, en el fondo sabes que no has ganado. Es cuestión de prioridades…

Últimamente hablando con una amiga de una partida de la vida, me cuenta que no sabe que cartas tiene exactamente (pero no son muy buenas), ni las que tiene el otro, ni si es póker el juego, o es otro. Y así no se puede ganar, sobretodo cuando se te nota en la cara que estas perdida. Yo creo que el hace trampas, que tiene cartas escondidas, pero no lo se a ciencia cierta. Yo le recomendaría dos opciones: o que el contrincante aclare cual es el juego, o que se retire de la partida. Quizás el otro siempre esconda un as bajo la manga, o ella no puede resistirse a la tentativa que el premio promete, pero el final no parece muy jubiloso. Si se retira echará de menos el posible premio… pero siempre llega una apuesta mejor. Decida lo que decida, seguro que sabrá más de póker, más de la vida.

Yo de momento, estoy retirada de las apuesta. Quiero ver que premio llama la atención antes de comenzar una nueva partida. Necesito observar como juegan el resto. Necesito más astucia, y menos compasión. Debo de guardar las fuerzas para cuando las necesite. Y como dicen en el juego: Suerte!