Una botellota en un bwm, una tarta de chocolate, risas a lo largo de una calle solitaria. Una amiga que cuando le miras a los ojos, y sabes que te entiende. Reírme con ganas, como hace muy mucho no hacía con una tonteria. Un batido de chocolate, y unos zapatos azules. Amigos nuevos, y otras formas de ver la vida. Mirar hacia delante, y caminar a lo largo del río. Llevar puestas las gafas de sol a las ocho de la tarde. Palabras en mi cabeza, un bum-bum-bum. Las clases de conducir. Un profesor un tanto especial, que a la vez que te dice como circular te da consejos sobre la vida. Ser Titanio y a las horas una indefensa princesita. Mirar unos ojos de chocolate. Creer en la magia y ver la realidad. Ser niña y mujer. Que un caballero templario te llame y no pares de reír en diez minutos. Tocar el cielo con las yemas de los dedos. Estudiar dos horas, y tontear cuatro. Desayunar tostadas con tomate y jamón. Que te toquen el culo. El cariño, la locura, la ternura. Suspender un examen práctico de conducir en menos de dos minutos, y estar a punto de aprobar otro. Decidir la vida día a día. Dormir piel con piel. Correr para no perder un bus. Estar cansada de trabajar en mi parque, y echarlo de menos cuando todo se acabo. La cal y la arena. Un reloj que parece de Titanio. Una amiga preocupada por mí y al rato, orgullosa. Que mi “chiquinina” me diga que no deje de creer. Que me pregunten por mi amigo. Descubrir un poco más de mí. Dejar la vida pasar. Preocuparse por alguien. Un vaso de legendario, los cafés bombón… y muchas cosas más.

Si miro mi vida de aquí a dos meses, siento que ha tomado una velocidad distinta. Quizás demasiado rápida, o tal vez he sido yo la que me he quedado dormida. Clases de coche, ahorrar dinero, salir de juerga. Ser solo yo, y de repente querer escuchar una voz alguien. Trabajar en camelot, y sentir que ya queda poco. Tener ganas de estudiar, y avanzar mucho en 1h. Otro día sin embargo, no tener ninguna gana, y que con un solo abrazo renovar las energías. Tantas cosas, tantos puntos de vistas, tantas pasiones. Decidir algo, y al día siguiente cambiar de idea. Entender que por mucho que planeemos las cosas, siempre pueden tomar otro rumbo. Callarse las cosas, pero más tarde decirlas a la cara.

Yo me conozco mejor que nadie, y sin embargo en la voz de una amiga, en las cosas que me contaba he reconocido mi misma forma de sentir. Me acorde de cómo soy yo cuando soy valiente. Cuando soy verdaderamente yo. Ese día recordé lo que yo quería ser de mayor, y no entiendo como se me puede olvidar por el camino. He hablado tanto en este tiempo, que en parte se me ha olvidado que las cosas solo serán como deben ser. Y que tarde o temprano todo queda en su lugar.

No se muchas cosas, pero se que cuando miro mis ojos en el espejo me gusta lo que veo en ellos. Me gusta que si se les mira, puedes ver como soy yo.